2 jul. 2008

Los poderes del agua / 3

Este artículo forma parte del monográfico: CINE Y AGUA



I. CAPACIDAD POSITIVA

En el lado opuesto a la muerte y la destrucción -analizados en el capítulo anterior-, el agua puede convertirse en elemento protector y benefactor. Por encima de otra cosa es el líquido maravilloso que calma la sed de quienes, tras tortuosa caminata por el desierto o larga travesía en bajel, anhelan beberla. También suplican agua los condenados a muerte, los prisioneros abandonados en las mazmorras, los moribundos… «A un hombre que tiene el valor de luchar con las tripas fuera no puedo negarle un poco de agua», se oía en “Apocalypse Now”.

Poder benéfico

En “Ben-Hur” la trayectoria de Judá corre paralela a la de Jesús de Nazaret. Cuando Charlton Heston es conducido a galeras encadenado a otros convictos, el mismísimo carpintero de Nazaret es quien, desafiando las órdenes deL centurión, aplaca su sed ofreciéndole agua de un pozo. En el tramo final de la película el judío restaurado y aclamado en el circo romano se reencuentra con el hombre de mirada profunda y pacificadora. Esta vez los papeles se invierten: Jesús lleva una pesada cruz camino del Gólgota y Judá aparta a la chusma que increpa al galileo para ofrecerle agua que alivie su sufrimiento. No acaba aquí el vínculo entre estos dos personajes a través del agua, como veremos más adelante.

Pero el potencial benéfico del agua no sólo radica en su idoneidad para aplacar la sed. Con qué limpiar si no las heridas, o esterilizar los instrumentos haciéndola hervir, o rebajar el alcohol para alargar la diversión (o hacer mejor caja)… Qué sería de esos partos tan cinematográficos si no van precedidos de la réplica ancestral: “¡Traed toallas y agua caliente!…” Y por ultimo: cuántas veces no habrán dado esquinazo los héroes al ocultarse de sus perseguidores tras una oportuna cascada…

Poder salvador

Lo es por partida doble en “Los 10 mandamientos” en cualquiera de sus versiones cinematográficas o televisivas. En la ineludible secuencia del paso por el Mar Rojo los israelitas salvan la vida gracias a la milagrosa separación de las aguas. Precioso –aunque científicamente erróneo- el plano de la ballena nadando al otro lado de la cortina líquida en “El príncipe de Egipto”. Más tarde, cuando el ejército egipcio muere sepultado bajo las aguas el mar recupera su poder ambivalente: mortífero para las tropas del faraón, salvífico para el pueblo escogido.

Cuando todo parece perdido, a menudo el agua aparece como el último cartucho para contrarrestar las fuerzas negativas. Ya sea el fuego que devora un rascacielos (“El coloso en llamas”) o una plaga de hormigas caníbales (“Cuando ruge la marabunta”). En ambos casos una voladura controlada provoca la inundación salvadora.

“El señor de los Anillos” debe mucho al H2O: Una ingente cantidad de agua ayuda a los Ents a tomar “Las dos torres” en Isengard, y es por el río que llegan los refuerzos reclutados por Aragorn y que resultan determinantes en la victoria final de "El retorno del Rey". La marea verde de espíritus inunda el campo de batalla y derrota a los ejércitos de Mordor.

–En esta isla hay un manantial de agua dulce. Podremos abastecernos allí, y luego volver para dispararnos.

Piratas del Caribe en el Fin del Mundo, escrito por Ted Elliot y Ferry Rossio


SIGUE EN: Los poderes del agua /4

CINE Y AGUA
poderes del agua en el cine 1, 2, 3, 4
el agua como elemento dramático: Pis-cines
cine y lluvia
cine y paraguas
cine y nubes

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