2 dic. 2008

Crucifijos


Vuelve la polémica. Y otra vez por lo mismo: retirada, erradicación de algo. Siempre un objeto y en virtud de su valor simbólico. Antes fueron medallas y velos, ahora le toca a los crucifijos.

Asunto delicado éste de los objetos y su mitología. Que yo sepa nadie ha prohibido el uso de la regla o el borrador del encerado. ¡Faltaría más! Sin embargo, en mis tiempos de EGB al menos, eran las armas preferidas por algunos profesores para reconducir a los descarriados, ya fuera a base de fustigarlos o de practicar el tiro a (la mente en) blanco. De modo que, si por su carga simbólica fuese, consideraríamos estos objetos un emblema de la violencia y la represión. O quizá no.

Un ejemplo inverso: se prohíbe el uso del móvil en los colegios porque entorpece la enseñanza, distrae a los alumnos y dinamita el espacio sacrosanto del aula. Al mismo tiempo hoy nadie discute que telefonía móvil equivale a comunicación. O sea que, forzando el simbolismo, erradicarla de la escuela ¿es un atentado a la comunicación, el derecho a la información y la libertad de expresión (aunque sea en lenguaje sms)? Menudo disparate. O quizá no.

Pero vete aquí que no se aplica la misma lógica cuando entran en juego los objetos “sagrados”. Se argumenta que "si cualquier miembro de la comunidad educativa considera que la presencia de un símbolo vulnera su libertad religiosa, no tiene más que solicitarlo y de inmediato se retira". Bueno, si nos ponemos a hablar de símbolos, puede que los cristianos se sientan agraviados al ver deambular por los pasillos a gente disfrazada de demonios en época de Carnaval o emulando a Papá Noel en Navidad. ¿Retirarán los disfraces y gran parte de la decoración navideña para no ofender su fe? ¿Qué decir de la ropa de marca? Cada logotipo es un ultraje clasista, una aberración para quienes no practican el culto al Dios Mamón, señor del poder y del dinero. ¿También retirados? Un vistazo a carpetas y mochilas de alumnas nos ofrece una visión diáfana de su veneración por dioses musicales, televisivos y cinematográficos. ¿Se prohibirá esta exhibición de su notoria idolatría para no afrentar a los que practican religiones monoteístas?

Choca que los mismos que prohíben crucifijos en las aulas fomentan su exhibición pública en las calles por su valor folklórico, porque atraen turismo, porque hacen caja en definitiva. Y resulta cuanto menos curioso que al tiempo que retiran las cruces de las escuelas un cartel para el Día Mundial contra la Violencia de Género en Italia muestra a una joven medio desnuda, tapada por una sábana con los brazos en posición de crucifixión. ¿En qué quedamos? ¿Ofende o no la cruz? Y en tal caso ¿a quién?

crucifijos
el poder de la cruz
cruci-ficciones
la cruz como elemento dramático en el cine
cruci-visiones
(!)

6 perplejos apuntes:

El extraño desconocido dijo...

A mi me ofende que las mujeres lleven pantalones. Prohibición de los pantalones femeninos YA! Ala, todas con falda!

Ahora en serio, me parece que se nos está yendo un poco la pinza en esos temas. Nos estamos pasando de talante, ZP!

(!) hombre perplejo dijo...

extraño: Uy... ese acento... casi ofende. Me refiero al de Ala... Sí, "el talante", como "el cambio", como el "podemos", como el "váyase"... todos acaban igual: en el extremo opuesto.

Farándula dijo...

No estoy de acuerdo y, aún a riesgo de caer en esa norma que dice que una discusión se acaba cuando alguien nombra a los nazis, pondré un contraejemplo:

Imagínate si, en lugar de cruces cristianas, habláramos de esvásticas (que en su origen nada tenían que ver con Hitler, por cierto). Todo en su justa medida. Una cosa es que yo, individuo, pueda llevar un colgante de una cruz o un pañuelo, ya sea por cuestiones religiosas o simplemente porque me gusta su estética, y otra muy distinta que un colegio público de un estado aconfesional los exhiba en sus paredes u obligue a sus alumnos a portarlos.

A Mauro Entrialgo le remito

Respecto a la campaña publicitaria, la iglesia ya han saltado con el tema, porque por lo visto ofende a los cristianos (¿ah, y en los colegios no ofende?).

Hay que distinguir entre las personas y las instituciones, entre lo público y lo privado. Si yo no puedo colgar carteles pro-abortistas en la parroquia de mi barrio, ellos no pueden poner cruces en los colegios, que son de todos.

Recuerdo que cuando estaba en le colegio sólo tres chicos de mi clase optaron por religión, los demás elegimos ética. Al día siguiente vino el director, hecho una furia, a echarnos una bronca de órdago, como si hubiéramos hecho algo terrible.

Ahora ya no hay ética, sino una cosa llamada "alternativa" que nadie sabe muy bien qué es (básicamente, endiñarle los niños a la tutora). Tras apuntar a mi hija de tres años a la susodicha asignatura, tuve que aguantar una charla de su maestra intentando convencerme de que, como a esas edades no entienden estas cosas de la santísima trinidad, la metiera en religión para que aprendiera valores morales (¿qué pasa, los ateos no tenemos moral?). Hizo lo mismo con otros cinco padres, que picaron, dejando a mi hija sóla en la puñetera alternativa.

En un colegio público, tócate los cojones.

Entre un suceso y otro han transcurrido 17 años. Si es que no escarmentamos.

(!) hombre perplejo dijo...

Farándula: ¡Qué alegría tu visita! Lo dicho: "Asunto delicado éste de los objetos y su mitología". Gracias por participar. Aquí no se acaba nada; aunque prefiero leer tus reflexiones, sean las que sean, a las de cualquier otro que no pasa por aquí. Otro día, si quieres, hablamos de Entrialgo y su personal forma de "decir" las cosas.

Farándula dijo...

Jeje, normalmente no paso a comentar porque te tengo en el feed. Pero esta vez me has tocado la vena.

Respecto a Entrialgo, es como los monologuistas, que siempre hacen gracia aunque recurran una y otra vez a los mismos trucos. Mauro usa y abusa de lo cotidiano, la regla de la inversión y la reducción al absurdo, pero no por ello es menos efectivo. Tiene uno magnífico (a ver si lo busco y te pongo el link) sobre los católicos no practicantes, solo que en una realidad alternativa donde el 80% de la población come carne y al mismo tiempo se declara "vegetariano no practicante".

PD: El foro de los 20 blogs camina por inercia ¿no?. Muerto y enterrado.

(!) hombre perplejo dijo...

¿Qué es eso de no pasar a ver a los colegas? :(

Llámame rarito, pero igual que hay personas que recurren una y otra vez al mismo truco de atacar a la religión (funciona), yo tengo una regla de conducta autoimpuesta que me impulsa a hacer lo contrario: respeto absoluto a la forma en cómo los creyentes articulan su fe. Por qué lo primero está bien visto y se jalea, mientras que lo segundo da pie a críticas y censuras, es algo que aún no he llegado a comprender... aún. ;)