4 de ago. de 2011

Cicatrices

Acaba de darse a conocer, pero me juego mis vacaciones a que será una de las fotos del año: Eric Abidal mostrando su cicatriz en la portada de la revista "GQ".

La secuela de su intervención quirúrgica, que hace unos meses gritaba al mundo la victoria de un hombre sobre el cáncer, constituye también un símbolo de esperanza para todos aquellos y aquellas que ven su vida afectada por la gran C; que son (y seremos) cada vez más.

La del jugador del Barça es una cicatriz honrosa, porque muestra el valor y el carácter de alguien que ha mirado de frente a la adversidad, se ha enfrentado a ella y ha ganado la batalla. Puede que vengan otras, la guerra continúa; pero apuntarse una muesca ante la Parca sigue siendo uno de los mayores estímulos para el ser humano. Y eso que todos, absolutamente todos, estamos sentenciados a morir. En lo científico, nuestro empeño ha sido siempre retrasar al máximo ese momento; en lo espiritual, prepararnos lo mejor posible para asumirlo y, por lo que respecta a los creyentes, trascenderlo.

Mientras no nos llega la hora, paseamos, deambulamos, correteamos o vagamos por la vida acumulando conocimiento, experiencia, sensaciones y, por supuesto, cicatrices. En el cuerpo, en la mente, en el alma. De algunas, como le ocurre a Abidal con la suya, nos sentimos profundamente orgullosos, porque expresan victoria, o valentía, o audacia, o sencillamente suerte. Otras las ocultamos; porque nos parecen feas, o degradantes, o por eso: porque las cicatrices hablan y no queremos que descubran nuestros secretos.

Para algunas suturas no hay anestesia que valga; y quienes las rehúsan mantienen sus heridas abiertas, expuestas a la infección. Creo que la eclosión de los libros de autoayuda responden a esta necesidad de cerrar heridas, cuanto antes, a ser posible sin dolor. Pero, como dijo Marcel Proust (y Abidal se encargó de confirmar en su día): «Sólo sanamos de un dolor cuando lo padecemos plenamente».

!)


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    3 perplejos apuntes:

    G. K. Dexter dijo...

    (!)Hombre Perplejo.

    Buen texto, pardiez. Conciso y directo.

    Un saludo cinéfilo.

    P.D.:

    * palabro: derses.
    * película: "Dersesperado", la precuela de "El mariachi".

    serreina dijo...

    Coincido con Dexter, un gran testo.

    Saludos

    Ramiro dijo...

    Escribió Pedro Salinas que el dolor es la última forma de amar.

    Proust es una fuente de sentimientos:

    http://ramiropinto.es/escritos-literarios/ensayos/un-escritor/escrito-es/sinopsis-proust/