6 may. 2009

¿Es Susan Boyle una friki?


Susan Boyle se ha convertido en un fenómeno mediático. Como ya le ocurriera a Paul Potts el año pasado, su salto a la fama ha sido propiciado por el concurso “Britain's Got Talent”. Desde que asombrara al mundo con su voz prodigiosa en el casting de hace unos días su video en youtube se ha visionado millones de veces.



(VERSIÓN AMPLIADA Y CON SUBTÍTULOS AQUÍ)

La historia se repite: por unos días una perfecta desconocida arrebata el cetro de popularidad nada menos que al mismísimo Barack Obama. Potts dejó de vender teléfonos móviles para triunfar como estrella musical en apenas un mes. Susan Boyle va por el mismo camino; o no.

Sabedora de la gran expectación que ha creado, la mujer ha decidido prepararse para las semifinales y, como talento musical le sobra, se ha animado a pasar por la peluquería y la esteticién de su barrio. Se ha depilado el entrecejo, ha domado su pelo estropajoso, se ha hecho una limpieza de cutis y se ha comprado ropa de este siglo.


El cambio de look ha sido extraordinario. Tanto que algunos directivos de la cadena (nombre singular, por cierto) han puesto el grito en el cielo. ¿Dónde está aquella escocesa cuarentona de aspecto desaliñado que les dio unos ratings excelentes? Con cinismo insultante uno de ellos ha declarado: “No queremos cambiar a la persona de la que nos enamoramos”. En otras palabras: ahora que es una persona normal y no una friki, ¿a quién le interesa? La cadena se frotaba las manos con la explotación de su nuevo monstruo de feria, pero si el feísmo da paso al glamour adiós al espectáculo. Es como si la mujer barbuda se afeitase. Por muy bien que cante, la audiencia le dará la espalda porque ya no puede mofarse de ella y de su estrafalario aspecto. No sería la primera vez. Años atrás, en otro concurso, el presentador se rió de ella en su cara, lo que algún mal pensado podría interpretar como cierta inclinación de Boyle por la humillación, rasgo distintivo de muchos frikis del que se alimenta el circo catódico.


Boyle ya tiene más fama de la que hubiera deseado. Las televisiones se la rifan e incluso una productora de cine le ha ofrecido un papel protagonista en su proxima película. Claro que se trata de un film porno y la propuesta, más que a proposición indecente, suena a afrenta con recochineo. Para huir de este acoso insultante y demostrar que no es aquello con la que se la etiqueta Susan debería desaparecer, abandonar el programa y dejar a quienes pretendían explotarla como atracción ferial con un palmo de narices. Si no lo hace me temo que les dará la razón.

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11 perplejos apuntes:

El extraño desconocido dijo...

Susan Boyle se ha vuelto guay!!!!! jajaja. Este creo que es el unico caso en el que volverse guay puede ser contraproducente.

Por lo demas, decir que esta mujer me emocionó la primera vez que vi el video. Increible cómo canta. Varios saludos perplejos

adriana rey dijo...

La verdad es que no estoy enterada de la que pasa con esta famosa mujer, pero aquí también ocurren cada tanto estos fenómenos, y,sobretodo ese gusto por la humillación, donde humillador y humillado parecen gozar en la cámara frente a todos los mirones (que también gozan). Creo que sí hay que estar un poco frik para participar, no?

JuanRa Diablo dijo...

Y yo que cuando la ví lo primero que pensé es que alguien le sabría hacer un buen arreglo, que para lo que se la rifarían sería para hacerle un cambio de look y resulta que no, que preferían lo contrario!?!
Vivir para ver.

(!) hombre perplejo dijo...

Extraño: Ves tomando nota de que eso de "ser guay" no sirve para todos... y menos para la gente especial y diferente !)

(!) hombre perplejo dijo...

Adriana: La televisión es selección. Estadísticamente hay un porcentaje de frikis en todo, pero de los castings se muestra exclusivamente lo que interesa para la audiencia (no la humana sino la numérica). En el caso de un concurso de talentos sólo veremos dos tipos de individuos: los que nos emocionen y los que nos hagan reír. El problema con Susan es que consiguió ambas cosas y se ha hecho incatalogable... a no ser que ella decida la etiqueta que quieren que le asignen...

(!) hombre perplejo dijo...

JuanRa: El problema es que decidió hacérselo ella misma, sin cámaras ni réditos para la cadena. Ellos hubieran querido ser los responsables del cambio previo pago de los patrocinadores. De ahí su cabreo, que no es más que un berrinche por haber perdido la oportunidad de sacar una pasta.

(!) hombre perplejo dijo...

JuanRa: El problema es que decidió hacérselo ella misma, sin cámaras ni réditos para la cadena. Ellos hubieran querido ser los responsables del cambio previo pago de los patrocinadores. De ahí su cabreo, que no es más que un berrinche por haber perdido la oportunidad de sacar una pasta.

al dijo...

“No queremos cambiar a la persona de la que nos enamoramos." Esto me ha recordado cierto post sobre 'La bella y la bestia'.

(!) hombre perplejo dijo...

al: Vagamente.

Small Blue Thing dijo...

no creo que ella disfrute siendo humillada: me temo más bien que, convencida de sus dotes musicales
(que tiene y muchas, ¡y además no berrea vibrando como las OTitas!), ha ido por todos esos programas, y probablemente por castings de verdad durante años en los teatros. Una vez, y otra, y otra, y otra.

Además, leo ahora mismo el comentario de que se cocía un cambio de look y se lo ha cocinado ella solita: pues me reafirmo. Creo que esta señora tenía muy claro lo que quería y ha usado la única plataforma que le quedaba para hacerlo. Espero que las compañías de teatro (y el público que asiste) tomen nota, porque la pelota está en su campo, no en el de Susan Boyle.

Adaptaciones dijo...

Wow!1 me he quedado sorprendida, no conocía el verdadero fenómeno mediatico de esta señora, pero bueno, creo que tu comentario ha sido excelente y bueno, ahora que yo comienzo en esto de los blogs quisiera invitarte a que visites el mío, en el que hablo de cine, series, y otras cosas, puedes encontrar humor, noticias y podcast; ojalá pudieramos intercambiar links y seguir teniendo contacto, ok? adaptacionescine.blogspot.com

un abrazo!
Fatima