28 nov. 2007

El libro como elemento dramático / 1


Este artículo pertenece a la serie:
LAS PERSONAS Y LOS LIBROS EN EL CINE

La ficción cinematográfica (y televisiva) se ha valido de los libros para plantear o resolver enigmas, detonar una trama, componer una escena o describir un personaje. En ocasiones se han utilizado como armas arrojadizas, resortes que abren pasadizos secretos, cuñas para estabilizar una mesa, peldaños para aumentar la estatura o cambiar un punto de vista… y en no pocos casos un ejemplar concreto ha sido responsable absoluto de despertar toda una vocación:

— Era el único libro que había en casa. Nunca me pregunté como había ido a parar ahí. Era gordo, las palabras se amontonaban unas sobre otras y exigían mucho esfuerzo de concentración para desvelar su secreto. En casa nunca había visto a nadie leer o escribir. La tele, los carteles publicitarios, invadían mi mente. Al principio sólo leía las frases subrayadas sin entender demasiado. Recuerdo haber querido dejarlo porque no tenía ilustraciones.
* Narrador (Gilbert Sicotte), en "Léolo"


El libro guía


Algunos filmes recurren al libro como elemento gráfico que nos introduce en la historia. Era una práctica habitual de Disney comenzar así sus cuentos clásicos: un grueso volumen con el título grabado en la portada se abría mostrando textos e ilustraciones. Lo utilizaron por última vez en “La Bella y la Bestia”, pero Dreamworks tomó el testigo y con “Shrek” apostó por este tipo de introducción al universo de los cuentos.

A veces el relato -o parte de él- antecede a la presentación física del libro, como ocurre en el arranque de “El laberinto del fauno”. Un narrador explica la historia de la princesa que abandonó su reino para subir al mundo de la superficie. A la conclusión del relato descubrimos a Ofelia, la niña protagonista, leyendo uno de sus libros mientras viaja con su madre en coche:

— No entiendo para qué te has traído tantos libros, Ofelia. Si vamos al campo, al aire libre. Cuentos de Hadas... Ya eres muy mayor para llenarte la cabeza con tantas zarandajas…

¿Estaba leyendo Ofelia la historia que nos ha anticipado el narrador? ¿Es ella la princesa extraviada de la que habla el cuento? ¿Seguimos o no dentro del relato con que se iniciaba el film?...

Otras veces la línea entre lo que ocurre en el libro y fuera de él es más clara. El narrador no es una voz en off sino un personaje visible que abre un libro y lee.

Es el caso del abuelo (Peter Falk) que pese a la resistencia inicial de su nieto enfermo, se empeña en leerle “La Princesa prometida”.

El nieto (Fred Savage, el niño de “Aquellos maravillosos años”) va siendo cautivado por este atípico y simpático relato de amor, aventuras… y demás “zarandajas”, claro.

También es el caso de “La historia interminable”. Bastian es un niño tímido, de unos 10 años, objeto habitual de las burlas de sus compañeros de clase. Cierto día, en la oscura tienda de un extraño librero, es seducido por la cubierta de un misterioso libro que llama poderosamente su atención…



Al margen de los ejercicios metalingüísticos existen otras maneras de convertir un libro en el mecanismo narrativo que posibilita un film. Un ejemplo muy claro lo tenemos en "Huracán Carter".


El joven Lesra Martin acude casi a regañadientes a un mercadillo de libros usados donde se interesa por la autobiografía de un boxeador negro: Rubin Carter.

Un tipo malcarado se le adelanta medio segundo y lo coge de entre una pila de ejemplares de saldo. Lesra le clava la mirada, en parte porque teme haberse quedado sin el libro, en parte porque el hombre ha sido rudo y maleducado. Finalmente, el otro desiste y tira el libro con tanto desdén como cariño pone Lesra en recuperarlo. Al ir a pagarlo aún no tiene claro si valdrá la pena:
— Muy bien, joven. Son 25 centavos
— ¿25 sólo? Muy bueno no será…

Sin embargo este libro no sólo cambia su vida sino la del famoso boxeador condenado por un crimen que asegura no haber cometido. Lesra queda atrapado en la lectura del libro, y se siente tan fascinado por la historia de Carter que empieza a cartearse con él y más tarde va a visitarlo a la prisión. A través de estos contactos va forjándose una relación de amistad entre el chico y el púgil, y vamos conociendo los acontecimientos que le llevaron a ser condenado. Convencido de la inocencia de su ahora amigo y maestro, y de los puntos oscuros del juicio que le hicieron, Lesra moverá cielo y tierra para conseguir un nuevo juicio en el que pueda demostrarlo. El film utiliza la escritura, el hallazgo y la lectura de este libro para articular la película. Un personaje ya lo había sugerido el día en que el chico adquirió la biografía:

—¿Sabes, Lezra? A veces son los libros los que nos escogen a nosotros…

Si recuerdas otros films que utilicen estos mecanismos con libros, apúntalos en los comentarios e intentaré incluirlos en el artículo.



El libro cómplice



Cuando el alcaide de Shawshank, Warden Norton (Bob Gunton), conoce que sus trapicheos en la prisión han sido descubiertos y vienen a detenerle, abre su caja fuerte para arrambar con lo que pueda y escapar…

Pero le espera una sorpresa. No hay ni rastro de sus “ahorros”. Han desaparecido. En su lugar, encuentra una Biblia, la misma que entregó al preso Andy Dufresne (Tim Robbins), que acaba de lograr la más enigmática y espectacular fuga jamás vista. La víspera antes de su plan, Andy desvalijó secretamente a Warren, que le había estado fastidiando los últimos veinte años, pero ha querido dejarle un recuerdo con dedicatoria:

“Querido Warden:
Tenía usted razón. En ella se encuentra la salvación."

El alcaide, un beato hipócrita, le había recomendado este libro porque le ayudaría durante su estancia ad eternum en la cárcel. Pero el regalito incluye una última sorpresa, la Biblia es depositaria del secreto de Dufresne: en su interior ha estado ocultando todos estos años la picoleta que ha usado para cavar paciente y calladamente la galería por la que ha escapado. Atención al magnífico detalle del libro de "Éxodo", literalmente “partida”, como la de los israelitas cuando salieron libres de la esclavitud de Egipto.

Si recuerdas otros films que utilicen libros como cómplices o aliados, apúntalos en los comentarios e intentaré incluirlos en el artículo.



LAS PERSONAS Y LOS LIBROS EN EL CINE
Introducción
El libro como elemento dramático /1
El libro como elemento dramático /2
El libro como elemento dramático /3
Librerrías y Librerrías más

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