25 oct. 2010

La Red Sociópata


No hablar con extraños, no aceptar caramelos a la puerta del colegio o no contestar al teléfono eran las consignas que papá y mamá nos daban en nuestra más tierna infancia. Utilizo esta manida expresión, a riesgo de parecer hortera, porque quiero focalizar en esa infancia que es tierna, o sea: delicada, susceptible y frágil.

La fábula de los siete cabritos y el lobo nos aleccionó sobre el peligro de abrir la puerta a desconocidos. Aquél y otros relatos paternos sobre las fieras que acechan fuera nos mantuvieron alerta. Entonces se estrenó El exorcista y ocurrieron tres cosas: 1) el cine se postuló como la herramienta pedagógica para sustituir al relato oral; 2) los mensajes de aviso ya no sólo estremecían a los niños sino también –y sobre todo- a sus progenitores; y 3) el enemigo ya había entrado en casa.

Entonces fue la Güija y los oscuros juegos espiritistas; después llegaron otras amenazas: la televisión (Poltergeist), las niñeras (La mano que mece la cuna), las mascotas (Atracción diabólica), la propia familia (El escondite, La huérfana), los adolescentes perturbados (Elephant)... Muchas de estas historias estaban inspiradas en hechos reales, lo que las hacía más aterradoras.

Ya ha llegado a nuestros cines La Red Social, un film que recrea el origen de Facebook. Coincide (!) este estreno con una noticia espeluznante: la detención en Barcelona de varias personas que han abusado sexualmente de una niña de quince años a través de esta herramienta de “socialización” (preferentemente adolescente) en Internet. Los detalles son escabrosos: manipulación, chantaje emocional, humillación, violación, proxenetismo…

El enemigo sigue estando en casa, y es capaz de destruir sin compasión cuanta ternura encuentre a su paso. A diario miles de niños delicados, susceptibles y frágiles, pierden la inocencia, el alma e incluso la vida. Parecen a salvo en sus habitaciones; pero han salido “ahí fuera”, y están expuestos como pececillos a ser atrapados por la Red. Y no es cuento.

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    5 perplejos apuntes:

    El Ratón Tintero. dijo...

    A mí ya lo de “red”, aunque sea social, no deja de hacerme sentir "pez indefenso atrapado en ella".
    En cuanto a relaciones sociales se trate, prefiero algo así como “ramificaciones”, y la poda de mi árbol la decido yo.

    serreina dijo...

    Tienes toda la razón, yo me considero un novato en cuanto a Facebook, pero es que tampoco quiero más. Tan solo lo utilizo para que mis post lleguen a mas gente, y desde luego, el potencial peligroso que tiene esta red es inmenso.

    Espero que el tiempo haga una versión 2.0 de esta red, y se le pulan todos los fallos que tenga, aunque creo que va a ser muy díficil de llevar a cabo.

    Saludos

    (!) hombre perplejo dijo...

    Ratona: Esa última frase te ha quedao muy "a la Esteban"... jeje !)

    (!) hombre perplejo dijo...

    Serreina: ¿Has visto la peli "Monstruoso"? Pues igual... Yo creo que es una metáfora de Facebook !)

    El Ratón Tintero. dijo...

    ¡Sin insultar eh! :-O
    ¡A que te podo de cuajo!!!
    Menos comparaciones de esa índole quiero, porfaplis :-D