15 jun. 2009

Abstención

not vote is cool (by andrew lumban gaol)
Abstenerse de algo guarda estrecha relación con el perjuicio que ese algo produce en quien, por ello, quiere evitarlo. Los drogodependientes en rehabilitación deben abstenerse de entrar en contacto con ciertas sustancias para no recaer en un destructivo proceso de despersonalización. Los que practican la abstinencia sexual o alimenticia por motivos religiosos creen que, de no hacerlo, incurrirán en el pecado y la ofensa divina. A menudo abstenerse de opinar es actuar con cautela para evitar un conflicto. Y así.

Según este planteamiento, abstenerse de votar sería proceder de manera preventiva para no salir perjudicado.

El pasado domingo volvió a reproducirse el fenómeno de las dos Españas. Esta vez la división no fue política, por más que se empeñen en reinterpretarnos las elecciones como el triunfo de unos y la derrota de otros. Es como decir que el Barça es el ganador de la Selección porque aporta más jugadores al equipo nacional. Como si a la hora de enfrentarse en el Mundial, por ejemplo, a Argentina, Xavi fuese a hacer una asistencia de gol a Messi porque comparten vestuario (y Triplete) en el Camp Nou. España vuelve a estar partida por la mitad; pero ahora es entre los que votan y los que no votan.

Yo sí me planté ante las urnas, pero no me dejaron votar a quien yo quería. Esto ya lo sabía, de lo que se deduce que soy imbécil o masoquista. Le llaman ejercicio de libertad democrática, pero a mí me “obligaron” a introducir en un sobre una lista con un montón de nombres de personas que no conozco (o que precisamente por conocerlas no me inspiran demasiada confianza). Tampoco creo que ninguna de ellas viviese en mi comarca. Y si la había, por su posición en esa lista igual se ha quedado fuera. Me “obligaron” a votar a una persona cuya foto colgada de las farolas hasta mi hijo de cinco años se ha aburrido ver; a un candidato que ni me conoce, ni sabe de mis necesidades, ni estará a mi disposición cuando quiera preguntarle qué está haciendo o dejando de hacer desde su escaño.

En consecuencia, votar me ha hecho daño; pero no porque no han ganado “los míos”, sino porque esta ley electoral que tenemos –y que ningún partido político parece dispuesto a cambiar porque ya les va bien así- no me deja votarles. Y luego se lamentan de la alta abstención. Hipócritas.


─Estos hombres no han visto una mujer en años y cumplen con un voto de celibato; al igual que sus padres y los padres de sus padres.

"Hot Shots 2", escrito por Jim Abrahams y Pat Proft

11 perplejos apuntes:

Farándula dijo...

Hombre, también podías haber votado en blanco, que ya sé que no sirve para nada (de ser efectivo tendríamos medio Parlamento vacío, a ver que excusa ponen entonces) pero -al contrario que la abstención, interpretada por cada cual a su manera- deja un mensaje bastante clarito: Vosotros no me representáis

El Ratón Tintero dijo...

Exactamente lo mismo me ocurre a mí, pero hace tiempo que nadie consigue ponerme en marcha hacia el colegio electoral.
Si en mi juventud totalmente politizada, alguien me hubiera dicho que con los años me tendría que volver apolítica, lo tacho de majareta perdido.

El extraño desconocido dijo...

Coincido en lo del voto en blanco. Creo que las pocas veces que he ido a votar lo he hecho para introducir una papeleta vacía en la urna. A mí desde luego ninguna de las opciones me representa.

(!) hombre perplejo dijo...

Farándula y Extraño: Para mí votar en blanco no es una opción; entre otras cosas porque es un dato relativo que los políticos interpretarán según les convenga. No contabiliza, así que no constituye de facto voto de castigo, como tampoco lo es la abstención generalizada (salvo que sea exclusiva de un color político, en cuyo caso sí le perjudica). En resumen: que es un esfuerzo estéril y agrava la percepción que tiene el ciudadano de no pintar nada en la articulación de los procesos electorales. Ha de aceptarlos como vienen dados. La falacia es considerar que lo heredado es bueno, o democrático; cuando no lo es en absoluto, ya que favorece al stablishment de partidos y no a los electores.

Los candidatos no deben esforzarse en agradar a los votantes, sino a los miembros de su propio partido, ya que son estos los que deciden internamente la posición que cada cual ocupa en la lista electoral.

El problema está en el sistema. Esta ley electoral no sirve; pero como ninguno de nosotros la podemos cambiar, nos seguirán "obligando" a votar a quien ellos quieran y como ellos quieran.

(!) hombre perplejo dijo...

Ratona: Yo no soy apolítico. Detesto tanto esta casta que no puedo ignorarla. En todo caso soy antipolítico, y si me apuras antipolíticos. Pero con nombre y apellidos, no como la madre de las generalizaciones.

Me niego a aceptar que me impongan sus cosas aquellos cuyo sueldo pago para que estén al servicio de las mias.

Ex Anónima dijo...

Discrepo, discrepo y discrepo. Primero, porque la abstención alimenticia y sexual supone renunciar a satisfacer unas necesidades en principio innatas, a las que el ser humano tiende de forma natural y a las que puede renunciar usando la voluntad. En cuanto a las drogas, se trata de una adicción, incontrolable por medio de la voluntad sin que exista de por medio un "síndrome de...".
Votar es una actividad que nos hemos inventado para organizar la sociedad en que vivimos. No es una necesidad, no es una droga. El que renuncia a hacerlo no intenta evitar conflictos, simplemente, encuentra inútil el hacerlo o cosas más útiles en las que emplear su tiempo. En cuanto al ejemplo del Barca, me parece absurdo del todo, precisamente porque Xavi le haría esa asistencia a Messi antes que a Villa, igual que la derecha española se alinearía antes con la derecha francesa antes que con la izquierda de su propio país... simple cuestión de ideología...
En cuanto a las listas cerradas te doy "un voto a favor", a mi tampoco me convencen, lo mismo que no me convence la Ley D´hont, que sólo favorece a los dos partidos mayoritarios de un país y que provocan incongruencias como que un partido con 3 millones de votos obtenga los mismos escaños que otro con 200.000 votos...
Y lo de que los votos en blanco no castiguen a nadie a no ser que se den de una forma generalizada... hace tiempo se creó un movimiento (www.ciudadanosenblanco.com) para que los votos en blanco fuesen computables... Así que si aún crees en la política, en teoría no deberías abstenerte ni votar en blanco... fórmulas hay... otra cosa es que seamos unos vagos...

Small Blue Thing dijo...

Le veo a usted un poco más que perplejo últimamente, amigo mío. En todo caso, es algo superficial que digamos "todos los políticos son iguales": ¿no te parece que es un poco como decir que todos los cineastas españoles viven de las subvenciones?

Patty di Fussa dijo...

Pienso igual, no me siento para nada representada por ninguno y aunque se cansan de decir que nuestro voto cuenta, también creo que hacen y deshacen a su antojo.

(!) hombre perplejo dijo...

Ex Anónima: mereces una respuesta meditada. Prometo dártela... aunque en el fondo creo que no disentimos tanto...

(!) hombre perplejo dijo...

SBT: En los comentarios ya digo que no generalizo. En todo caso sí que todos tienen algunos elementos comunes que valdría la pena comentar.

En cuanto a los cineastas... ¿es que no es así?

(!) hombre perplejo dijo...

Patty: Se cansan de decir que nuestro voto cuenta... pero sólo en periodo electoral. El resto del tiempo se la trae al fresco.