9 abr. 2008

10.000 PC


Son ya diez mil perplejas citas las que se han producido en mi modesto blog. No es nada del otro mundo, aunque a mí me produzca una gran alegría.

Agradezco a todos los que pasáis por aquí que hayáis contribuido a importunar al contador de visitas estos algo más de seis meses para que no se aburriese mostrando el mismo dígito demasiado tiempo. Os animo a seguir haciéndolo tan a menudo como os apetezca.

Salud!


(!) hombre perplejo

4 perplejos apuntes:

JOSÉ PAULINO dijo...

Querido Perplejo:
Charlton Heston. A mi mujer siempre le ha sobrecogido "la escena de la balsa", en la que pide ayuda a una embarcación romana... En esta escena de los galeotes dice pocas frases, o sea, habla (¡como en el Planeta de los simios!), y entre otras cosas le cuenta en inglés americano a Jack Hawkins, que habla inglés de Inglaterra (convención peliculera: los romanos fetén hablan inglés fetén), los años, meses y días que cumple condena en galeras... Eso impresiona a Quinto Arrio, que antes de que comience la batalla ordena que "desencadenen al 41". Y así lo hacen. Y por eso puede salvar Heston a Hawkins, y subirse a la balsa, y de esa manera encandilar a mi mujer. Para hablar poco no está mal.
Sobre Lemmon... ya hablaremos, Perplejo, pero ése sí hablaba demasiado. Sé que me voy a echar encima a toda la cinefilia patria, pero el prota de 'El apartamento' está sobrevalorado. Lemmon es como lo pinta Billy Wilder en 'Aquí un amigo': ¡un palizas! Lo dejamos pa otra ocasión, ¿ok?

hombreperplejo dijo...

Queridísimo Paulino:
No afirmo que no hable, sino que apenas pronuncia una frase. La escena de "Ben-Hur" a la que aludo no es la que tú comentas; sino una posterior en la que Hawkins se sienta frente a los galeotes (sin quitarle ojo a Heston) y empieza a "probar los motores" (los brazos musculosos de los esclavos, vamos, y hasta aquí puedo leer) acelerando el ritmo hasta la embestida. Aquí, aparte de la mítica partitura de Rózsa y el tambor, sólo se oyen las órdenes del romano con acento british y del tipo que las repite voz en grito al personal, como el cine nos ha enseñado que es propio de toda maniobra marina que se precie.

En el "Planeta" Heston sólo habla al final de la escena, cuando maldice a los orangutanes del Pentágono que apretaron el botón rojo.

En cuanto a lo de Lemmon, queda pendiente ese debate. Abro un post en tu honor para iniciarlo cuanto te plazca. Nos vamos a divertir.

Perplejos saludos, también a tu sobrecogida esposa!

BRIGADOON dijo...

Este actor me molesta, Perplejo, como todos los que necesitan sobreactuar para "interpretar", que de eso se trata. Habla en exceso y no por culpa del diálogo, sino porque da esa sensación. Mala cosa. Gesticula. Hace muecas. Y le veo junto a Walter Mattaw en cualquier peli, no sé, EN BANDEJA DE PLATA, incluso en LA EXTRAÑA PAREJA, muy principalmente en la obra maestra de Billy Wilder --pa mí, claro--, PRIMERA PLANA, y ya en AQUÍ UN AMIGO, donde Matthaw intenta liquidar de un disparo en la nuca al pesadísimo vecino de habitación que le ha tocado en suerte.
Al comienzo de esta peli, el charlatán Lemmon sale gimoteando de unos lavabos, le cuenta su vida a Matthaw-Trabucco, que magistralmente mueve solamente los músculos que debe mover, o sea, ninguno... Total, que ha dejao el lavabo lleno de vómitos --jejje--, lo que impide al pobre asesino a sueldo, Matthaw, hacer sus necesidades. ¡Magnífica escena, gran plano, cámara inmóvil, Mattaw entra en el lavabo, en un par de segundos vemos que la puerta se abre y se cierra y Matthaw sale con cara de asco y sin poder pear.
Así pensaba de ambos el gran B-W., al menos eso creo yo. El final de esta peli está hecho para demostrar que Matthaw es un grandísimo actor mientras que otro no pasa de histrión, y es que en AQUÍ UN AMIGO le toca a Matthaw hacer de Lemmon, ¡y cómo lo hace!, y viceversa... Ve la secuencia con atención, Perplejo, y observa cómo actúa un dopado hasta las cejas, Matthaw. No le sobra ni un gesto, ni una mueca, ni una extravagancia gratuita. El otro, el histrión, sólo tiene que apretar el gatillo de un rifle... y parece que quiera estar más drogado que su compañero de reparto. ¡Encima eso! En fin, yo creo que lo mejor de Lemmon fue su esposa, FELICIA FARR, preciosa actriz de series televisivas como Bonanza, Caravana y otras, magnífica en EL TREN DE LAS TRES Y DIEZ o JUBAL, o LA LEY DEL TALIÓN, y soberbia en la gran película, la mejor, de Jack Lemmon, BÉSAME, TONTO. ¿No sale Mr. Farr en esa peli? Ya me parecía a mí...

hombreperplejo dijo...

Brigadoon aka Paulino:

te desplazo el comentario a la entrada sobre Jack Lemmon:

¿Es Jack Lemmon "un palizas"?

http://blogdelhombreperplejo.blogspot.com/2008/04/era-jack-lemmon-un-palizas.html