21 sept. 2010

Cine y Alzheimer (*)


AYER FUE el Día Mundial de la lucha contra el Alzheimer, una terrible enfermedad que afecta ya a más de 24 millones de personas en todo el mundo. Casi un millón de ellas viven en España, y se estima que la cifra podría duplicarse en la próxima década.

El cine ha tratado poco, pero intensamente, este mal de los rostros desorientados. Pulsa sobre el reproductor para escuchar una melodía mientras lees el resto del post:




En esta preciosa película, Gena Rowlands es una mujer alojada en un balneario cautivada por el apasionante relato sobre dos jóvenes que se juran amor eterno que le lee un desconocido (James Garner). La mujer no es consciente de que aquella es su propia historia y que el hombre que pacientemente le evoca ese pasado para ayudarla a recordar es su marido, el amor de su vida.


Un famoso director de orquesta se convierte en víctima del Alzheimer y ve como va borrándose toda una vida de estudios y conocimientos musicales. El único consuelo es un romance otoñal con una violinista infelizmente casada que trata de ayudarlo en su difícil transición hacia el abismo de la desintegración de la memoria.


Un elenco de lujo para una historia que gustó a todo el mundo. Ricardo Darín era el hijo que, pese a una serie de infortunios, ayuda a su padre (Héctor Alterio) a organizar la boda donde la novia ignora lo que sucede a su alrededor, secuestrada por el devorador de recuerdos.


Imposible olvidar las lágrimas de Penélope Cruz cuando se despide de su padre y éste no la reconoce.


Como en otras de las películas citadas, una imperecedera historia de amor truncada por el Alzheimer; esta vez entre la novelista y filósofa Iris Murdoch y su marido John Bayley.


Antoine Barrant es un septuagenario paralizado y medio mudo que pasa la mayor parte de su tiempo buscando en su pasado, del que se ha apropiado el Alzheimer. Sin embargo, el día en que el jovencito Marty entreabre accidentalmente la puerta de su habitación nace entre ellos una amistad poco común.


Otra relación de aprecio y amistad, pese a la hostilidad inicial de la maestra jubilada (Jessica Tandy). Los años van pasando y el chófer de color (Morgan Freeman) ve cómo su quisquillosa Miss Daisy va siendo consumida poco a poco por el Alzheimer.


Interesante thriller de los Países Bajos con la peculiaridad de que aquí la mente con la que se ensaña el Alzheimer es la de un asesino despiadado consciente de que si no puede controlar su memoria ha llegado su fin.



Por último, un turbador spot sobre el mal destructor del pasado:



(*) Este post fue publicado por primera vez en este blog el 21 de septiembre del 2007


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    2 perplejos apuntes:

    La Guionista Reflexiva dijo...

    Es cierto que el cine ha dado pocas películas sobre esta enfermedad, pero la mayoría (que son las que citas) son muy buenas. Un saludo.

    serreina dijo...

    Una enfermedad muy dura, que gracias a dios, no se encuentra en mi entorno (toco madera). Pocas pelis, sobre el tema, y algunas muy duras. Por lo menos como dice Guionista, buenas.

    Saludos